La mejor noticia de un negocio es que haya fila

Nadie se estresó nunca por ver fila en la puerta.

Traemos la fila a tu WhatsApp. Y ahí adentro se ordena sola.

En el mismo WhatsApp que ya usas. No cambias de número.

Así se ve tu fila por dentro.

Un martes cualquiera: quién escribió, qué venía a comprar y de dónde salió.

  • Camila Fuentes +56 9 •••• 4471 Hora para limpieza el sábado, y pregunta si toman transferencia Google
  • Rodrigo Palma +56 9 •••• 8032 Se lleva la mesa con seis sillas si llega a Puerto Montt esta semana Instagram
  • Ignacio Zúñiga +56 9 •••• 1157 Cotización formal por 40 equipos, con factura y orden de compra Le escribimos nosotros
  • Valentina Ríos +56 9 •••• 6690 Empieza el plan el lunes y quiere saber cómo paga los tres meses Instagram
  • Marcelo Bustos +56 9 •••• 2384 Deja la Sprinter el jueves para la mantención de los 100 mil Google
  • Josefa Cárdenas +56 9 •••• 5518 Ver el departamento del segundo piso el sábado, con su pareja Facebook

Los seis venían a comprar. Ninguno andaba mirando vitrinas.

¿Y de dónde sale esa gente?

De cuatro momentos distintos. En los cuatro salimos a buscar.

  • Cuando ya está buscando lo que tú vendes Aparecemos ahí. En Google, justo cuando alguien escribe lo que tú haces.
  • Cuando todavía no te conoce Le mostramos tu negocio en Instagram y Facebook, a gente que se parece a tus mejores clientes.
  • Cuando te vio y no se atrevió a escribir Volvemos a aparecerle un par de veces.
  • Cuando te conviene y no sabe que existes A ese le escribimos primero, uno por uno, con su nombre y un motivo real.

Te llega a tu WhatsApp: quién es, su teléfono y qué venía a comprar.

Esto le pasa a todos los que funcionan.

  • Un martes normal: 43 mensajes entre un paciente y otro. Y el martes estuvo bueno.
  • Publicaste la promo y en tres horas tenías 212 preguntas. La promo resultó.
  • Cuatro vendedores, cuatro teléfonos, 60 conversaciones que solo ellos alcanzan a ver.
  • 2.400 seguidores nuevos este mes y 340 personas que preguntaron algo. Los dos números son tuyos.
  • Nueve clientes te piden lo mismo esta semana, y tú sigues siendo uno solo.

Todo eso es fila. Nuestra pega es que crezca y que adentro se ordene sola.

¿Cuál de estas eres?

Elige y te muestro la parte que te toca.

Los cinco casos

Tienes agenda que llenar

El jueves tienes horas libres. Esta semana nadie nuevo supo de ti.

Traemos gente que viene a tomar hora, y la hora se toma sola en tu Google Calendar.

Quiero llenar la agenda

Vendo online

Tienes el catálogo listo, el despacho resuelto y una tienda que casi nadie visita.

Ponemos tu producto delante de quien anda buscando exactamente eso, y la pregunta llega con el producto al lado del nombre.

Quiero más pedidos

Tengo vendedores

Tu equipo cierra bien. Lo que falta es que llegue más, y lo poco que llega vive en el teléfono de cada uno.

Cada vendedor recibe gente que ya dijo qué quiere, y la conversación queda en la empresa en vez de irse con la libreta.

Quiero alimentar al equipo

Vivo de mi contenido

Tienes audiencia y tienes pocos clientes. Son dos cosas distintas y casi nadie te lo dice.

Convertimos parte de esa audiencia en gente que pregunta precio, y lo que llega se contesta con las palabras que tú escribiste.

Quiero venderle a mi audiencia

Soy agencia

Tus clientes te lo van a pedir igual. La pregunta es si se lo encargas a alguien o se lo entregas tú.

Lo armamos por detrás, con tu nombre adelante, y tú decides cómo lo cobras.

Conversemos el modelo mayorista

El mejor mesero del mundo no te llena el local.

Nosotros llenamos el local. Y adentro, la pega se ordena sola.

Todo el mundo te vende el mesero, y el mesero importa: se acuerda de tu nombre, no se equivoca con el pedido, deja al cliente contento. Pero el servicio empieza cuando alguien ya entró por la puerta. Nuestro trabajo empieza antes.

Y esto recién empieza.

  • Si venía a tomar hora, la toma. En tu Google Calendar, el mismo que ya miras todos los días.
  • Y cuando la conversación necesita a una persona, le llega masticada a tu vendedor: quién es, qué quiere y qué preguntó antes.
  • Que el pedido se arme en la misma conversación, con el producto elegido y la dirección tomada. Eso lo construimos como parte del sistema, contigo, cuando llegues a esa etapa.
  • Y volver a hablarle al que preguntó en marzo y después se perdió. También lo construimos como parte del sistema.

Nadie parte con las cuatro. Empiezas por las dos primeras, que están andando hoy, y las otras dos las armamos después sobre la misma base, cuando tu operación las pida.

La misma fila, otra puerta.

WhatsApp es la puerta principal: es donde ya te escriben.

Instagram Direct y Messenger llegan a la misma fila. Una pregunta que entró por Direct aparece con nombre y con lo que la persona venía a buscar, igual que el resto.

WhatsApp Instagram Direct Messenger

Quién está detrás

Soy Héctor. La publicidad la armo yo y el sistema lo opero yo: cuando algo se cae un domingo, el que contesta es el mismo que te lo vendió.

Trabajamos como Google Partner, con campañas andando en 34 cuentas publicitarias: Chile y Brasil, buena parte de Latinoamérica, y también España y Estados Unidos. Los números los revisamos delante del cliente todos los meses.

No te voy a mostrar logos de clientes. Los casos que te cuente van sin nombre, igual que iría el tuyo si mañana alguien pregunta por ti.

Conversemos y te muestro, sin nombres, cómo se ve por dentro una cuenta parecida a la tuya.

Preguntas

¿Cómo consigo clientes nuevos por WhatsApp?

No esperando. Salimos a buscarlos: en Google, cuando alguien ya escribe lo que tú vendes; en Instagram y Facebook, cuando todavía no te conoce; y uno por uno, cuando te conviene alguien que no sabe que existes. Todos llegan a tu WhatsApp con nombre y con lo que venían a comprar.

¿Ustedes manejan la publicidad o solo arman el WhatsApp?

Las dos cosas, y ese es el punto. La parte de arriba trae gente que quiere comprar; la de abajo hace que esa conversación avance sola hasta donde puede avanzar sola. Armar solo la de abajo es otro negocio, y no es el nuestro.

¿Van a notar que es un bot?

Algunos sí. Habla claro, responde lo que sabe de tu negocio y, cuando la conversación necesita a una persona, lo dice y te la pasa con el contexto escrito. La molestia clásica es el que da vueltas en círculo; este toma el dato y avanza.

¿Y cuando no sabe responder?

Lo dice y te lo deja anotado. Prefiere pasarte el nombre y el teléfono antes que improvisar una respuesta. Esa regla la definimos contigo el primer día: qué contesta solo y qué te llega a ti.

¿Esto es la API de WhatsApp Business? ¿Necesito una?

Sí, funciona sobre la API oficial de WhatsApp Business, y la dejamos configurada contigo. Tu número sigue siendo tu número: el mismo que está en tu tarjeta y en tu perfil.

¿Sirve para WhatsApp Business multiagente, con varias personas en el mismo número?

Sí. Varias personas usan el mismo número desde su propio computador, cada conversación queda asignada a alguien, y el historial completo vive en un solo lugar en vez de repartido entre celulares.

Uso otra agenda, no Google Calendar. ¿Me sirve igual?

Hoy la hora se toma sola en Google Calendar, que es lo que tenemos andando. Si trabajas con otra agenda, esa conexión la construimos como parte del sistema, contigo. Mientras tanto la hora te llega a tu WhatsApp con nombre, día y lo que la persona viene a hacer, y la anotas donde ya la llevas.

¿Cuánto cuesta?

Depende de cuánta publicidad muevas y de cuántas etapas quieras, así que la cifra sale en la conversación, no en esta página. En la consultoría miramos tu caso y te la pongo sobre la mesa ahí mismo, con el número a la vista.

¿Puedo empezar por una sola etapa?

Sí, y es lo que recomiendo. La mayoría parte por dos: traer gente y ordenar lo que llega. Las etapas de más arriba se agregan después, cuando esas dos ya son rutina.

¿Me quedo pegado con ustedes?

El contrato es mes a mes. Los datos son tuyos: contactos, conversaciones e historial se exportan en un archivo que abres en tu planilla cuando lo pidas. Si un día te vas, te vas con todo.

¿Qué pasa con los datos de mis clientes?

Quedan en tu instalación y a tu nombre, con lo que la Ley 21.719 te pide tener: registro del consentimiento, derecho a que los borren y un responsable identificable. Si mañana quieres llevártelos, se exportan y listo.

Partamos por mirar lo tuyo.

Una consultoría gratuita de 45 minutos. Miramos tu negocio en vivo: por dónde te llega gente hoy, qué pasa cuando te escriben y dónde se te está quedando plata sobre la mesa.

El diagnóstico te lo llevas tú, trabajemos juntos o no.

¿Eres agencia? El modelo es otro. Conversémoslo.

La cuenta la haces tú.

Toma un cliente promedio tuyo y anota lo que deja en un año. Ese número es tuyo y lo sabes mejor que yo.

Ahora vuelve a la fila de más arriba y cuenta cuántos de esos nombres eran ese cliente.

Yo pongo una sola cifra sobre la mesa, en la consultoría: lo que cuesta. La otra la pones tú, y si quieres la miramos juntos ahí mismo.

Dos puertas, la misma fila.

Elige la que te acomode. Las dos llegan al mismo lugar: una conversación conmigo.

Del otro lado estoy yo. Y si no calzamos, te lo digo ahí mismo.