Herramienta gratuita · código abierto
Un skill —un documento de instrucciones— que le enseña a tu IA a leer tu cuenta como la lee un Google Partner. Le das los informes que tú exportas de la interfaz y te dice dónde está el dinero, que casi nunca está en la lista de negativas que te entregaron.
Sin credenciales, sin tokens, sin darle acceso a tu cuenta a nadie. Corre dentro de tu propio ChatGPT o Claude.
Descargar el skill en GitHub →
Licencia MIT. Úsalo, modifícalo, cóbralo.
Construimos tres versiones de este auditor y las tres fallaron cuando las corrimos contra cuentas reales. Lo que está publicado es lo que sobrevivió a esos ataques, calibrado contra ocho cuentas chilenas y más de 63.000 términos de búsqueda.
En más de 63.000 términos de ocho cuentas reales, la cantidad de palabras con evidencia estadística suficiente para ser negativadas por rendimiento fue cero.
Un auditor cuya salida principal es una lista de negativas está, en cuatro de cuatro cuentas medidas, inventando. El dinero estaba en otra parte — siempre:
| Dónde estaba el dinero | Cuánto movía, medido |
|---|---|
| La medición mal configurada | 20,6× entre las dos columnas de conversión |
| Un grupo de anuncios roto por dentro | 67 % del gasto, en 3 grupos |
| La misma consulta comprada por varias campañas | 18,2 %, con CPC hasta 24× distinto |
| El tipo de concordancia | 15,7 % en exceso de CPA |
| Negativas por irrelevancia | 0,21 % |
Una lista de marketplaces aplicada como negativa por substring —la receta que circula en todos
los blogs— hace que temu coincida dentro de TEMUCO. En una florería
eso borraba flores a domicilio temuco, que tenía dos ventas. Coincide en
7 de 8 cuentas que medimos.
En un e-commerce, free coincidía dentro de zodiac freerider, el modelo
de un limpiafondos de piscina: 43 términos y 4 conversiones que habrían muerto.
El skill trae 27 trabas como esa, cada una escrita porque la vimos ocurrir.
El informe abre declarando qué parte de tu dinero alcanza a ver —si tienes Performance Max, puede ser menos de la mitad— y recién después habla de hallazgos. Cada uno viene con su cifra, ordenado por lo que mueve, no por lo que es fácil de decir.
Cuando tu ChatGPT o tu Claude saben mostrar una página, el skill entrega además un informe visual: barras proporcionales al dinero de cada hallazgo, rojo para lo que sangra y verde para lo que funciona, y en gris lo que no pudo evaluarse, con la razón al lado. Es un archivo autocontenido: se abre sin internet, y tus datos no salen de él.
Si tu chat no puede mostrarlo, el informe de texto sale igual. El skill no promete lo que no puede entregar.
Está escrito dentro del documento, y es la parte que más nos importa que se lea.
Si al correrlo descubres que el problema no era ninguna palabra sino la medición, la estructura o lo que pasa después del clic, lo que necesitas ya no es un auditor.